viernes, 28 de febrero de 2020

Libre sensación.

Libre sensación,
Estaba... aún estoy.
Anidando el no. 
No era yo.
Quemando en nido.
Sin quemar.
Solo anidando.
Solo.
Me quedo(?).
Cenizas destilando en nido.
Anidando cenizas.
No estoy.
No.
Sigo anidando mi fuego.
Me propago.
Viajo en arterias.
Son ramas.
Sigo en crisálida.
Como llama.
Una llamarada soy.


Florece Luis.

Quebradizo.

Es mi corazón, roto. 
Estuve navegando en un mar de ideas erradas sobre la culpa que tenía el cómo se rompió mi corazón. Olvidando y desvirtuando el único motivo por el cual debía seguir caminando. Pensé y dejé mis sentimientos cuando estaban en estado frágil y vulnerables en la creencia de que una fuerza me ha hecho daño en el corazón y creí que por eso le pertenece. Me undi, olvidé y dejé mi cuerpo llegar hasta el fondo para esperar que sanaran lo que sólo yo puedo sanar. 

Florece Luis.

(Texto sin terminar)

miércoles, 12 de febrero de 2020

No, estoy bien.

No, estoy bien...

Me lo digo mintiéndome a mi mismo. 
No, estoy bien.
mintiéndome al mirarme en un falso reflejo. 
No, estoy bien. 
Me escucho decirlo mientras me castigo, me agoto, me privo de un latido cotidiano. 
No estoy bien cuando el no sentido me abruma cuando no estoy bien. 
Pretendo estar bien cuando no estoy bien. 
Me piso porque no estoy y vago en la creencia de que debo estar bien por gratitud del sentido. Pero, que sentido si el no sentido sigue arraigado. Hablo conmigo mismo haciendo rituales de castigos, llevándome arrastras al vago sentido, llevando mi cuerpo intangible al abismo del grito, soltar (me) y destilar agua en el viento. No es el viento en lo que suelo volar, son las cenizas del fuego que pude propagar y anidar y agrandar y alimentar para quemar (me). no, estoy bien. 
No. 

lunes, 20 de enero de 2020

Es el no sentido que se siente.

No sé como expandirme en esto, pero haré el intento.

Cómo puede adentrarse “el no sentido” (yo) a esa sensación de estar intangiblemente sereno (quiero creer) cuando por las venas no corre recuerdo alguno ni memoria instantánea de un peso (masa) a la cual quiere y reputa muchísimo (de verdad mucho) y luego sentirse un cúmulo de heridas cuando siente que pierde cicatrices en el pensamiento, pero queriendo que de verdad “se cierren” de él porque cada vez que hace memoria remota al “no” se quiebra indescriptiblemente.

El yo quiere creer que este sentimiento represente un estado vulnerable de sentidos heridos por la ausencia de afecto (de sí mismo).

Quiero estar en la plena certeza de que así no es lo que una vez creí que era sentirse así (enamorado en lo roto).

Florece Luis.

El no sentido.

El no sentido se libera con la menos ausencia del sentido. El no sentido se complementa para ser sentido.

El miedo de desvanecer el no sentido por la menos ausencia de heridas, porque ya sientes mas sentido en tu superficie interna.

Me encuentro en un plano que se está adentrando al debate de soltar un sentido que quizás no ha sido sentido en la creencia de sentir. Ahora sumergido en un mar de sentidos recíprocos. Ahora siendo y no sintiéndose correspondido, el tiempo se está invirtiendo en el sí, cuando antes era el no por aquello que no estaba siendo sentido.

Florece Luis.

A veces.

A veces, o quizás siempre temo a perder el sentimiento que me generaste desde que te conocí. Me aparte del mundo a mi alrededor para no dejar que te fueras de mi pecho.

Florece Luis.

Proyectos mediados

  Son incontables los proyectos que tenemos por culminar, bocetos que nunca “fueron”, ideas no plasmadas, hojas apartadas. Pero, quizás así ...