viernes, 28 de febrero de 2020

Quebradizo.

Es mi corazón, roto. 
Estuve navegando en un mar de ideas erradas sobre la culpa que tenía el cómo se rompió mi corazón. Olvidando y desvirtuando el único motivo por el cual debía seguir caminando. Pensé y dejé mis sentimientos cuando estaban en estado frágil y vulnerables en la creencia de que una fuerza me ha hecho daño en el corazón y creí que por eso le pertenece. Me undi, olvidé y dejé mi cuerpo llegar hasta el fondo para esperar que sanaran lo que sólo yo puedo sanar. 

Florece Luis.

(Texto sin terminar)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Proyectos mediados

  Son incontables los proyectos que tenemos por culminar, bocetos que nunca “fueron”, ideas no plasmadas, hojas apartadas. Pero, quizás así ...