Es mi corazón, roto.
Estuve navegando en un mar de ideas erradas sobre la culpa que tenía el cómo se rompió mi corazón. Olvidando y desvirtuando el único motivo por el cual debía seguir caminando. Pensé y dejé mis sentimientos cuando estaban en estado frágil y vulnerables en la creencia de que una fuerza me ha hecho daño en el corazón y creí que por eso le pertenece. Me undi, olvidé y dejé mi cuerpo llegar hasta el fondo para esperar que sanaran lo que sólo yo puedo sanar.
Florece Luis.
(Texto sin terminar)
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