Cuando cierro mis ojos, intento viajar a mi interior, como ejercicio de introspección. Viajo muy profundamente a mis sentidos, los más ocultos y sensibles, para tratar de entender mi mecanismo y mis sentimientos, intentado palpar todo eso que me mueve segundo a segundo. (Sentidos realmente tangibles).
Cuando llego a mi núcleo se me es inevitable detener el agua que por mis ojos brota, agua que destila alegría que soy.
Logro concentrar energías, energías que puedo descargar con lápiz y papel, manifestándose en líneas, líneas que se forman y forman formas, haciendo armonía con la perfección de la naturaleza.
Florece Luis.
LuisBracho18062019Chile.